2017/01/12

Extinción y ser humano


Todas las especies están adaptadas a subsistir en un ambiente determinado. Si este entorno cambia y no existe ningún grupo de individuos de la población adaptado a los nuevos cambios, puede producirse la desaparición de la especie o extinción.

A lo largo de la historia de la Tierra, han existido numerosas extinciones de especies, algunas de ellas masivas. Una de las más conocidas es la
extinción de los dinosaurios. Se cree que fue debida al aumento global de la temperatura del planeta producido por el impacto de un meteorito.
El ser humano es la única especie capaz de cambiar drásticamente su entorno. Esa capacidad implica una gran responsabilidad: modificar el entorno comporta variar el medio al que están adaptadas miles de especies de seres vivos. Actualmente, según datos de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), existen unas 17 300 especies en peligro de extinción, la mayoría de ellas debido a la actividad humana.


En la actualidad, las dos teorías sobre el origen de las especies son el gradualismo y el puntualismo. Ambas son evolucionistas.





La teoría puntualista o del equilibrio puntuado fue enunciada en 1972 por Stephen Jay Gould (EE. UU., 1941-2002) y Niles Eldredge (EE. UU., 1943). La teoría del equilibrio puntuado sostiene que:

• Una población de una especie determinada que vive en un ambiente que no varia se mantiene estable y sin cambios a lo largo del tiempo.

• La especiación se dará en una porción pequeña de esa población que, por motivos diversos, se ha quedado aislada en un ambiente diferente.

• Los cambios, lejos de ser graduales, se sucederán

de forma brusca en un periodo corto de tiempo (cientos de años). La teoría puntualista explicaría el hecho de no encontrar fósiles que muestren los cambios graduales. Los puntualistas sostienen su teoría como la principal, pero no excluyen que en determinados casos se pueda dar el modelo gradualista.



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